Nuestros Pastores

Biografía del Pastor Ángel Díaz 

Nació en la Republica Dominicana el 1ro de Octubre de 1952. Migro a los Estados Unidos en el 1967, ubicándose en la ciudad de New York con sus padres y hermanos. En 1973, siendo un joven de apenas 21 años, El Señor llego a su vida y tuvo una experiencia sobrenatural que cambio su destino. Poco después fue bautizado con el Espíritu Santo y recibió una visión en la cual se vio predicando el evangelio a multitudes de gentes. Fue formado y discipulado por quien fuera en aquel entonces su pastor y padre espiritual Nelson Rodríguez, que pastoreaba la iglesia “El Encuentro Con Dios”, en Manhattan, New York. Después se graduó del Instituto Teológico de Las Asambleas de Dios, en el 1981 y el Señor lo llamo a pastorear la Iglesia La Nueva Jerusalén, en Brooklyn, New York. En ese mismo año contrajo matrimonio y tuvo dos precioso hijos, Ryan y Krystal. Al final del 1989 Dios tuvo misericordia sacándolos del frio de New York para traerlos al calor de la Florida a pastorear la iglesia Cristo La Roca Ministerio Internacional, en la bella ciudad de Fort Lauderdale, donde ha estado pastoreando por más de 22 años.

Por la gracia de Dios está también próximo a completar sus estudios universitarios y obtener su grado Asociado en sicología de la Universidad Doxa.

En los últimos años el Pastor Ángel Díaz ha visto un mover de Dios en su vida; llevándole a entender la revelación del vino nuevo, donde el Espíritu Santo es el que debe estar presente en cada servicio.

Bajo esta revelación del Evangelio del Reino de Dios y la Unción Apostólica y Profética el Pastor Ángel Díaz fue ungido como Apóstol el 9 de Setiembre del 2006 y desde entonces el viene predicando todo acerca del Reino de Dios, y la Manifestación de lo Sobrenatural, como lo dice el apóstol Pablo: y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. 1Cor. 2:4-5